miércoles, 24 de julio de 2013

LOS ARÉVACOS

¿Podrían haberse convertido los arévacos en uno de los grandes pueblos de la antigüedad?

PUEBLOS CELTÍBEROS 


Los celtíberos eran habitantes de la Meseta española, Valle del Jalón y cuenca media del Ebro. Estaban divididos en seis naciones, de las que las más modernas eran las situadas en zonas más orientales. Las principales tribus eran los Arévacos, Lusones, Belos y Titos, y otras más pequeñas y menos importantes, como los Lobetanos y los Pelendones.

- AREVACOS: Establecidos en la actual provincia de Soria.
   CIUDADES: Clunia, Numancia, Segontia, Termancia, Tutlis, Uxama y Veluca.


 - BELOS: Establecidos en la comarca del bajo Jalón.
   CIUDADES: Segeda.
   RÉGULOS CONOCIDOS: Caros


- LOBETANOS: Establecidos hacia la Sierra de Albarracín.
   CIUDADES: Lobetum (Tal vez Cuenca o Albarracín).


- LUSONES: Establecidos en la confluencia de los ríos Jalón y Jiloca, al N. de la provincia de Guadalajara y al S.  de la provincia de Soria.
   CIUDADES: Contrebia (Daroca), Nertóbriga (Calatorao), Bílbilis (Calatayud) y Complega.


- PELENDONES: Establecidos aproximadamente al N. de la actual provincia de Soria.
   CIUDADES: Visontium (Vinuesa), Agustóbriga (Muro de Ágreda) y temporalmente Numancia.


- TITOS: Establecidos en parte de las actuales provincias de Guadalajara y Zaragoza, al S. de los Belos.


De los pueblos en que están divididos los celtíberos el más poderoso es el de los arévacos, que habitan la región oriental y meridional, y son limítrofes de los carpetanos y vecinos de las fuentes del Tajo. La más famosa de sus ciudades es Numancia, cuyo valor se demostró en la guerra de veinte años que sostuvieron los celtíberos contra los romanos; luego de haber destruido varios ejércitos con sus jefes, los numantinos, encerrados tras sus murallas, terminaron por dejarse morir de hambre a excepción de los pocos que rindieron la plaza.


Los lusones, que pueblan la parte oriental, limitan también con el nacimiento del Tajo. De los arévacos son las ciudades de Segeda y Pallantía. Numancia dista unos ochocientos estadios de Cesaraugusta que como se ha dicho, se alza en la orilla del Ebro. Tanto Segóbrida como Bílbilis son ciudades de los celtíberos. Posidonio dice que Marco Marcelo pudo sacar de la Celtiberia un tributo de seiscientos talentos, de lo que se puede deducir que los celtíberos eran muchos y dueños de abundantes bienes, aunque habitasen en una región tan poco fértil.


Es cierto que cuando los romanos llegan a la península y comienzan a conquistarla, los celtíberos y en especial el pueblo de los arévacos, estaban en expansión y podrían haber sido uno de los grandes pueblos de la antigüedad, dado su alto grado de desarrollo y su capacidad bélica.

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Los vacceos vivían en un territorio identificado como las actuales provincias de Valladolid, Palencia, Burgos y los arévacos en las actuales Soria, Burgos, Rioja, Segovia. Está bastante bien documentado el flujo comercial que existía entre vacceos y arévacos a través del corredor fluvial del Duero. Los vacceos suministraron alimentos a las poblaciones sitiadas por los romanos (ciudades arévacas).


También se habla sobre puntos comunes en sus rituales a los guerreros (exposición de los cadáveres a los buitres). Incluso la estética en cerámica vaccea es muy parecida a su coetánea arévaca. Yo también he leído algo sobre si en realidad eran el mismo pueblo, pero todas las fuentes los tratan de manera distinta, sus territorios están bien definidos, sus economías eran totalmente diferentes e incluso algunas fuentes clásicas "hablan" de la frontera entre vacceos y arévacos, situadas en la actual Langa de Duero.


Otro apunte: el territorio vacceo comprendía parte de las provincias de Zamora, Ávila, León, Palencia, Burgos, Segovia, Salamanca y la totalidad de la de Valladolid, es decir el centro de la cuenca del Duero (no hay que olvidar que se dedicaban a la producción de cereales).


Basándonos en las fuentes clásicas, la relación entre los pueblos vacceo y arévaco debía ser bastante estrecha, no sólo por su comercio, sino también por la estrategia romana de atacar primeramente las ciudades vacceas, con el fin de minar y cortar el suministro al potente pueblo arévaco. En varias ocasiones con la presión y el ataque romano a las ciudades de estos pueblos celta y celtibero, unos y otros se apoyan mutuamente frente al invasor.

Muchos autores piensan que de no haber aparecido Roma, el pueblo arévaco o quizás el vacceo se habrían hecho con el poder de todos los pueblos celtas y celtiberos; aunque hay un dato que se olvida y es que en occidente existían otro potentísimo pueblos, los lusitanos, con una capacidad bélica y demográfica muy importante.


Según Plinio:
"A los arévacos les dio el nombre el río Areva. De ellos son seis poblaciones, Secontia y Úxama, nombres que se emplean también en otros lugares, y además Segovia y Nova Augusta, Termes y la propia Clunia, confín de la Celtiberia".

En esa época tanto los belos como arévacos, eran pueblos poderosos y en expansión, ya que estaban reforzando y anexionando a otras ciudades y tribus vecinas. Pero en cuanto Roma envió legiones contra Segeda, lo belos la abandonaron y se refugiaron junto con los arévacos, quienes se hallaban más lejano y desconocido para los romanos y en un terreno más favorable para entablar combate y con ciudades de más difícil acceso como Numancia.

En aquella época, los pueblos luchaban continuamente contra su vecinos y ante la presencia de Roma, los demás pueblos arévacos abandonaron a su suerte a Numancia, teniendo que recurrir a vacceos y cántabros. Por este motivo se puede dudar que sin la aparición de Roma, los arévacos se hubieran convertido en uno de los grandes pueblos de la antigüedad.


Parece ser que hacia el final de la ciudad de Numancia, los pueblos arévacos estaban verdaderamente desgastados por la guerra, sobre todo Numancia y Tiermes, y además Escipión tenía un fabuloso ejército sitiando Numancia (por mucho desgaste que Roma haya sufrido más que los arévacos, era una república tan grande, que siempre podía enviar varias legiones a relevar a las maltrechas ante Numancia), fortificado hasta los dientes, siendo una mera utopía pensar que un ataque exterior podría romper el cerco. Los demás pueblos celtíberos y en particular los arévacos, debieron pensar que la suerte de la causa numantina estaba echada, y que la resistencia era ya inútil.


Cuando los romanos irrumpen en la meseta, los pueblos celtíberos parece como si se olvidasen de sus diferencias y hacen piña como una sola nación frente al invasor romano. Además se ha de tener en cuenta que los arévacos eran un pueblo militarmente poderoso y sin embargo eran pacíficos y diplomáticos con otros pueblos vecinos, como los vacceos, los belos, los titos, etc. lo cual, unido a la expansión en la que estaban en ese momento les habría llevado a ser un pueblo bastante más importante de lo que llegaron a ser.


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