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miércoles, 6 de julio de 2011

VENTA DEL LIBRO

El libro ha sido retirado del mercado el 03-11-13 debido a que se han terminado las existencias.



Yacimiento Celtíbero de Numancia (Soria)


La venta del libro de novela histórica, titulado:
"Arlén, el guerrero belo"
 inició  el 14 de julio otra nueva aventura. 
El guerrero belo ya se muestra en 3 escaparates de librerías en Alcalá de Henares. Comercios que se han prestado amable e incondicionalmente a comercializar el libro, apostando fuertemente por el éxito de la novela.
Estos comercios son los siguientes:

Librería Diógenes 
Calle Ramón y Cajal, Nº1, esquina con calle Mayor . 
Alcalá de Henares


Librería Domiduca 
Plaza del Padre Lecanda, Nº5, junto a la iglesia de San Felipe Neri. Alcalá de Henares









martes, 11 de enero de 2011

VESTUARIO Y ADORNOS



HOMBRE 




Imágenes grandes tomadas en el aula arqueológica de la ciudad de Garray (Soria)


Imágenes pequeñas y textos pertenecientes a la exposición permanente del Museo arqueológico Regional situado en Alcalá de Henares (Madrid)


Los hombres vestían con túnica corta sin mangas, calzón corto y polainas; como ropa de abrigo utilizaban el sagum, capa gruesa con capucha. Ambos podían llevar cinturones y fíbulas para sujetar la ropa a la altura del pecho.




MUJER 




Imágenes grandes tomadas en el aula arqueológica de la ciudad de Garray (Soria)

Imágenes pequeñas y textos pertenecientes a la exposición permanente del Museo arqueológico Regional situado en Alcalá de Henares (Madrid)


Las mujeres vestían túnicas largas hasta los pies. Ambos podían llevar cinturones y fíbulas para sujetar la ropa a la altura del pecho.




sábado, 8 de enero de 2011

ALGUNAS POBLACIONES Y SUS FUENTES, QUE APARECEN CITADOS O SON PROTAGONISTAS DIRECTOS EN LA HISTORIA DE ARLÉN, EL GUERRERO BELO




Localización de la ciudad de Segeda, junto al actual Poyo de Mara.
Location Segeda city, next to the current Poyo de Mara.



Ciudad de Bílbilis.
Bílbilis City.


Numancia, en la actual ciudad de Garray.
Numancia, in the present city of Garray.
http://www.gabyrulo.es/lugares-para-visitar/22-soria/143-ruinas-de-numancia-soria.html


Localización de la ciudad de Ocilis, junto a la actual Medinaceli, Soria.
http://soria-goig.com/arqueologia/ocilismedina.htm


Ruinas de Uxama, junto a la actual población de El Burgo de Osma.



Cerro del Viso, donde se localizaba la población de Iplacea, en Alcalá de Henares.




Edificio B


Edificio D
Excavaciones en Torre la Sal, antigua población de Onusa (Castellón). 


Ampurias
http://www.artehistoria.jcyl.es/artesp/monumentos/144.htm

miércoles, 5 de enero de 2011

El nacimiento de Arlén, el guerrero belo





Imagen del aula arqueológica de la población de Garray (Soria)


Gracias a mi hijo Jorge y a sus trabajos escolares, comencé a buscar, recuperar, recopilar y al final escribir una información que siempre me ha apasionado, Los pueblos Prerromanos, Cartago, la República y el posterior Imperio Romano, los Visigodos, el Islam y la Reconquista, hechos todos ellos acaecidos en España.

En definitiva, no soy historiador, arqueólogo, periodista, y mucho menos investigador, solo un mero lector aficionado, intrigado por los infinitos hechos que han transcurrido en nuestro territorio y más concretamente, a todos los episodios bélicos que han marcado decisivamente nuestra existencia, el porque de cada uno, su evolución y sus consecuencias.

Desarrollando estos apuntes, los cuales deseaba tener dispuestos para poder consultarlos en cualquier momento, seleccioné unos episodios importantes acontecidos en la península ibérica. Las Guerras Celtibéricas.

No hubo una razón determinante que hiciera que me decantase por escribir acerca de los bravos guerreros hispanos, sus costumbres, las cuestiones de por que unieron sus pueblos, así como las batallas y acuerdos que tuvieron con la polémica Roma.

Visitando el  Museo Arqueológico Regional situado en la ciudad de Alcalá de Henares, encontré lo que buscaba. Allí aparecía expuesto un cuchillo celtíbero. Creo que fue en ese preciso instante cuando observándolo de cerca, pude apreciar, que digo, imaginar la historia que envolvía ese trozo de metal.

Por mi cabeza comenzaron a pasar, a elaborarse posibles imágenes que esta demoledora arma había presenciado, y allí mismo, a partir de aquel instante, fue cuando decidí que debía plasmar toda la información que aquel puñal me transmitía.

Traté de darle vida al cuchillo. La historia de Arlén comenzó a tomar forma en ese instante. El puñal lo había portado el protagonista de esta historia, su madre Meara o su compañero Caíl. Su padre lo había fabricado en el horno de la fragua de Segeda. Con él despellejaron las pieles de cabras, ovejas, ciervos, y posiblemente también lo ensartaron en el pecho de algún atrevido legionario romano.

Me he limitado a ponerles nombre a unos personajes ficticios junto con sus historias, sumándolas a los datos que tenemos de otros protagonistas reales y de sus peculiares actuaciones.

Hay una persona por encima de todas las demás a la que le debo gran parte, por no decir toda la inquietud, el afán investigador, la pasión y el deseo de seguir leyendo y buscando información sobre cualquier detalle de nuestro pasado. No podía ser otro que Don Francisco Javier García Gutiérrez, quien me ha mostrado sus conocimientos en diferentes ocasiones a lo largo de mis estudios. Escritor, documentalista, historiador y cronista oficial de la ciudad de  Alcalá de Henares. Un hombre que algún día la ciudad de Alcalá tendrá que reservarle un capítulo completo, a ser posible en letras mayúsculas, a él solo. Muchas gracias por todo, Don  Francisco Javier.


Prólogo de Arlén, el guerrero belo


Prólogo


De muchos es sabida, la escasa información que nos queda del paso nuestros antepasados celtíberos por las tierras de la antigua Hispania.
Los restos arqueológicos que continúan apareciendo en las excavaciones, unidos a los análisis y las conclusiones de nuestros descubridores que día a día trabajan en los asentamientos que se han desenmascarado, nos hacen poder ser testigos casi directos del modo de vida y las costumbres de los pueblos indígenas que poblaron nuestro territorio y que merecidamente aparecen citados en esta novela.
Estrabón, Diodoro Sículo, Apiano o Títo Livio, fueron historiadores griegos y romanos, encargados de plasmar en sus textos toda la información acerca de lo que aconteció en Hispania, durante los veinte años de la historia que se encuentran narrados en este libro. Aunque el único testigo directo de la hazaña vivida en aquella ciudad celtíbera, durante el último cerco de Escipión, fue el historiador griego Polibio de Megalópolis.
Pocos siglos antes se había cruzado la frontera entre la prehistoria y la historia. La delgada línea que separa aquellas dos etapas de nuestro pasado, en determinados momentos se ensanchaba aún más, dejando paso a una interpretación muy subjetiva datos importantes, relevantes e irrepetibles, que se vivieron durante aquellos años en poblaciones como Segeda, Tarraco, Ocilis, Onusa, Numancia o Iplacea.
Los datos históricos que aquí están escritos, datan desde el año 153 a.C. al 133 a.C. (siglo II antes de nuestra era) en la Celtiberia.
Arévacos, belos, tittos, lusitanos, vacceos y carpetanos, son los principales protagonistas no sólo de este libro, sino también de los escritores que plasmaron sus hazañas en documentos que describen perfectamente una de las partes de la historia más áspera y sangrienta de Roma.
 Pueblos dedicados al pastoreo y la ganadería, guerreros en su mayoría que unidos por similares ideologías o creencias, hicieron frente siempre y en clara desventaja a los invasores, un enemigo común.
Tribus libres que lucharon contra una República en obvia y creciente expansión, en las que serían denominadas como las Guerras Celtibéricas.
 Viriato como general de los ejércitos lusitanos y los temibles, terribles y letales guerreros arévacos ubicados en Numancia, fueron los héroes o culpables, según se mire, responsables de masacrar a las legiones romanas una tras otra, año tras año, asustando a cónsules y pretores, ridiculizando y humillando a tribunos, centuriones y decuriones del ejército, asesinando a sus tropas.
Muchos fueron los generales enviados desde Roma para atajar el levantamiento en la Hispania Citerior, defendida a ultranza por los celtíberos. Únicamente cuatro de ellos cometieron la imprudencia creyéndose superiores o quizá, pensando que estaban protegidos, guiados o iluminados por alguna deidad superior, de enfrentarse directamente contra tittos, belos y arévacos.
Exceptuando al político Marco Claudio Marcelo y al también senador y estratega Publio Cornelio Escipión Emiliano, los otros cuatro sufrieron graves e irreparables descalabros entre oficiales y tropa. Legiones seriamente diezmadas que huían acobardadas ante los continuos y destructivos envites de los siempre limitados ejércitos nativos.
El mejor librado fue Escipión Emiliano, apodado en un principio el “Africano menor”, tras su contundente victoria en la ciudad de Cartago en 146 a.C., donde puso fin a la tercera Guerra Púnica. El único general romano que atravesó los portones de la ciudad hispana.
Quinto Fulvio Nobilior, en 153 a.C., con treinta mil soldados más el apoyo de los elefantes y la caballería númida, fue derrotado sucesivamente por los bárbaros celtíberos.
 Marco Claudio Marcelo, en 152 a.C., llegó al mando de ocho mil  soldados que se unieron a los doce mil supervivientes de la campaña anterior de Nobilior. El gran parlante, prisionero de sus palabras. Evitó la lucha directa limitándose a firmar acuerdos que salvaguardasen la vida de sus tropas y la suya misma.
Quinto Cecilio Metelo en 143 a.C., Quinto Pompeyo Rufo en 141 a.C. y Marco Popilio Laenas, en 139 a.C., fueron generales apocados que se limitaron a saquear territorios ya desvalijados anteriormente, y evitando el enfrentamiento directo en la Celtiberia.
Cayo Hostilio Mancino, en 137 a.C., actuó de forma desastrosa capitaneando penosamente a otros veinte mil hombres. Posteriormente fue castigado con todo merecimiento, siendo humillado por sus hombres y sus enemigos.
Por último y siguiendo el orden cronológico, citar de nuevo a Publio Cornelio Escipión Emiliano, que en 134 a.C. al mando de un ejército que oscilaba entre los veinticinco mil soldados según algunas fuentes y ochenta mil soldados según otras, con una tropa compuesta de legionarios, auxiliares y amigos de su entorno familiar, eliminó el paso de los suministros alimenticios que los vacceos utilizaban para comerciar con los arévacos, sitiando después, durante el transcurso de once meses, a los ya de por si agotados guerreros celtíberos.
La mayor o menor aportación de todos aquellos generales, fue necesaria para acabar con esta revuelta y con la existencia de un pueblo osado que se atrevió a mirarlos de frente.
Sin haber incumplido ninguna parte de ningún tratado, los exigentes políticos romanos interpretaron los pactos de Tiberio Sempronio Graco, firmados en 179 a.C., como les vino en gana.
Durante el transcurso de estos veinte años, millares de legionarios fueron enviados desde Roma sólo para luchar contra Numancia, pero estos tuvieron que  limitarse a divisar desde el exterior los muros de aquella extraordinaria fortaleza, en la que no pudieron entrar de ningún modo, hasta que los pocos habitantes que continuaban con vida tras el cerco, enfermos y desfallecidos por el hambre en su inmensa mayoría, decidieron abrir las puertas y entregar Numancia al Cónsul Publio Cornelio Escipión.
A todo su ejército.
A Roma.

Mi mayor deseo es hacerte a ti, lector, participe, incluso más si cabe, protagonista de los desafíos de Arlén o Caíl, de las singladuras de Genna o del intenso amor de Nunn, así como de las decisivas, acertadas o erróneas, pero sobre todo controvertidas decisiones de los ancianos del consejo. Vivir por unos instantes bajo la piel de Caro de Segeda, convertirte en tribuno, o dirigir a millares de soldados como lo hicieron los Cónsules Quinto Fulvio Nobilior, Claudio Marco Marcelo o Publio Cornelio Escipión.

Grabación en el museo permanente del yacimiento de Numancia en Garray

jueves, 30 de diciembre de 2010

FOTOS GARRAY (SORIA)

Numancia, desde Garray


Distribución de un campamento romano (Garray)


Cota de malla romana (Garray)


Altura de un pilum romano (Garray)


(Garray)


Cerco de Escipión a la ciudad de Numancia (Garray)


(Garray)

Maqueta de una casa celtíbera que representa la posible distribución de sus estancias (Garray)


(Garray)


Río Duero (Durius) a su paso por Garray y Numancia.


Restos de Numancia


Restos de Numancia


Restos de Numancia


Numancia


Restos de Numancia



Reconstrucción de una casa en el interior de Numancia


Numancia

Vista desde Numancia


Vista desde Numancia











FOTOS CASA HIPPOLYTUS

Maqueta de Casa Hippolytus (Alcalá de Henares)


Maqueta de los restos arqueológicos encontrados en el interior de
Hippolytus (Alcalá de Henares)

Casa Hippolytus (Alcalá de Henares)

Casa Hippolytus (Alcalá de Henares)


Casa Hippolytus (Alcalá de Henares)


lunes, 27 de diciembre de 2010

PRESENTACIÓN


Os muestro esta obra con la intención de presentar los textos que he desarrollado desde hace más de un año acerca de las Guerras Celtibéricas, sus veinte años de desarrollo y la posterior conquista de la ciudad arévaca de Numancia.
Este contenido ha dado su fruto completando el manuscrito de novela histórica que aquí os presento y que lleva por título:

“ARLÉN, EL GUERRERO BELO”
El ocaso de la celtiberia / Las guerras de fuego.

Intento provocar en vosotros el interés necesario para que leáis el libro que con tanta dedicación y apoyada de una seria, veraz y porque no decirlo, dificultosa investigación, me han llevado a completar la historia que aquí os presento.
Considero que este libro no os ofrecerá la más mínima dificultad para comprender su contenido, así como tampoco resultará complicado seguir el hilo a los diferentes personajes que en él van apareciendo.





Dibujos de las portadas: Ramón Marín Gascón

BIBLIOGRAFÍA

Guía Arqueológica. Numancia. Garray Soria. Alfredo Jimeno, Mª Luisa Revilla, José Ignacio de la Torre, Ricardo Berzosa, Juan Pablo Martínez. Junta de Castilla y León. Consejería de Educación y Cultura. Asociación de amigos del Museo Numantino.

.Guerras Ibéricas. Aníbal. Apiano. Clásicos de Grecia y Roma. Alianza Editorial. Traducción y notas de Francisco Javier Gómez Espelosín.

.Conquista y romanización de Celtiberia. Ediciones Universidad de Salamanca. Manuel Salinas de Frías.

.Libro tercero de la Geografía de Estrabón. Traducido por Juan López, Geógrafo pensionista de S.M., Individuo de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, y de las sociedades Vascongadas y de Asturias.

.Blázquez. Historia de España Antigua. Hispania Romana II.

.Artículo: Un poblado de la edad del bronce, en La Ribera de Cabanes. Francisco Esteve Galvez.

.La economía del área carpetana en época republicana y altoimperial. Julián Hurtado Aguña. Universidad de Salamanca, (artículo).

.Antigua Historia y Arqueología de las civilizaciones. Relaciones marítimas entre Hispania y las regiones del Mediterráneo durante la República romana. De la versión digital, Gabinete de Antigüedades de la Real Academia de la Historia. José .María Blázquez Martínez.

. Antigua Historia y Arqueología de las civilizaciones. El impacto de la conquista de Hispania, por Roma. José .María Blázquez Martínez.

. Antigua Historia y Arqueología de las civilizaciones. Roma y la explotación económica de la Península Ibérica. José .María Blázquez Martínez.

.Las antigüedades de las ciudades de España. Tomo IX. Madrid. En la oficina de Don Benito Cano. Año de 1792. Crónica General de España. Florián de Ocampo, Ambrosio de Morales.
.Historia Antigua y Medieval. Luis Suárez Fernández. Ediciones RIALP, S.A.

.Entre Celtas e Íberos. Las Poblaciones Prehistóricas de las Galias e Hispania. Luis Berrocal-Rangel y Philippe Gardes. Real Academia de la Historia. Casa de Velásquez.

.Historia de la muy N.L.ÊI. Ciudad de Cuenca y del territorio de su provincia y obispado. Desde los tiempos primitivos hasta la edad presente. Por el Presbítero Dr Don Trifón Muñoz y Soliva. Diócesis de Cuenca. Libro I. Imprenta de EL ECO, a cargo de L. Carretero. Cuenca 1866.

.Actas reunidas y presentadas por Pierre Moret y Fernando Quesada Sanz. Casa. Casa de Velásquez.

.Historia de la ciudad de Compluto. Vulgarmente Alcalá de Santiuste. Parte I. Don Miguel de Portilla. Año 1725.

.Leandre Villaronga, 1988. La jerarquización de las cecas de Sekaisa y Bilbilis en Espacio, Tiempo y Forma. Revista de la Facultad de Geografía e Historia, UNED, Madrid.

.Francisco Burillo Mozota., 1988, Segeda en Celtíberos.

.Asensio Esteban, J.A., 2001. Notas acerca de la arquitectura y el urbanismo de la ciudad celtibérica y romana de Sekaisa / Segeda, Duron de Belmonte de Gracián, Zaragoza. Boletín del seminario de estudios de arte y arqueología.

.Burillo Mozota, F., 2001, Celtíberos y Romanos: El caso de la ciudad- estado de Segeda, En Religión, Lengua y culturas prerromanas de Hispania, Universidad de Salamanca.

.Burillo Mozota, F., 2001-02, Indicadores cronológicos para la datación del nivel de destrucción de Segeda.

.Burillo Mozota, F., Segeda. La ciudad celtibérica que cambió el calendario. Fundación Segeda, 2005.

.Cano, Mª. A.; López, R.: Saiz, Mª.E. y López, D., 2002, La cerámica de técnica ibérica aparecida en las excavaciones arqueológicas de Segeda I, Área3: Campaña 2001.

.García Bellido, Mª.P. y Blázquez, C., 2001, Diccionario de cecas y pueblos hispánicos, CSIC, Madrid.

.José Manuel Pastor Eixarch, del Equipo Arqueódromo., 2002. Cambió el calendario de la historia. Segeda: La ciudad celtibérica. Trébede nº 37, abril 2000.

.Monografies de Prehistória i Arqueología Castellonenques. Torre La Sal, Ribera de Cabanes, Castellón. Evolución del paisaje antrópico desde la prehistoria hasta el medievo. Enric flors (Coordinador). Diputació de Castelló. Servei d´Investigacions Arqueológiques i Prehistóriques 2009.